El proyecto pedagógico

El Proyecto de “La Llave de Oro” tiene un local propio que ha sido acondicionado y adaptado para facilitar el proyecto pedagógico y que los niños puedan trabajar con comodidad en invierno y en verano.

El local está a 500 metros de un huerto ecológico que los niños y niñas podrán trabajar semanalmente, independientemente del clima. El huerto está enclavado en un espacio de árboles frutales y en contacto directo con la naturaleza.

Vemos la función del educador como acompañante, presentador del juego, invitador al juego, pero sin dirección en el proceso de juego ni el aprendizaje. Cada niño es diferente y sus necesidades son distintas. El educador tiene que ser , antes que nada y ante todo, un gran observador de los niños. Niños distintos desarrollan habilidades distintas a diferentes edades; un comportamiento habitual en un niño, no indicador de nada particular en él, puede ser un comportamiento indicador de algún tipo de problema en otro.

Los niños escogen, durante el juego libre, lo que desean hacer y el educador respeta y refuerza esa decisión en todas aquellas actividades que se propongan libres. En las actividades de grupo, el profesor propone un juego o una actividad y trata de que todos los niños queden involucrados en él. Observar el juego también es involucrarse y, por lo tanto, no es indicio de nada irregular en sí mismo. El profesor respeta ese tipo de pautas individuales.

En esta etapa de 3 a 6 nuestro objetivo es que los niños:

-Aprendan sin libros de texto

– Aprendan con placer

-Desarrollen sus manos, algo fundamental para el desarrollo de su cerebro y funciones cognitivas

-Realicen amplio trabajo sensorial

Las bases que pretendemos aplicar son las siguientes:

Educar jugando: porque a partir del juego y de la experimentación sensorial-afectiva los niños aprenden a respetarse mutuamente, y lo más importante, a elegir por sí mismos y a ver la motivación para realizar las actividades desde dentro de sí mismos y no como algo impuesto desde el exterior.

Confianza en el niño. El educador confía plenamente en el niño, lo respeta como individuo, respetando también sus emociones, se estará presente en sus conflictos procurando darles las herramientas para que los solucionen por sí mismos.

Libertad responsable. El niño debe saber que es libre pero que existen uno límites básicos de respeto hacia las otras personas y su entorno. El lema de “La llave de oro” es uno muy montessoriano que dice: “En este espacio los niños no hacen lo que quieren, sino que quieren lo que hacen. Los juegos están a su alcance y disposición a todas horas en muebles especiales de su altura.

Respeto por pautas orgánicas del niño.La comida, en forma de frutos secos (siempre tratamos de elegir alimentos orgánicos cuando es posible), frutas frescas, galletas, tortas de arroz, y zumos, siempre está a su disposición en el mismo aula en una zona especialmente habilitada para ello, donde pueden parar, sentarse y comer en grupo. En la sala también hay sillas especiales para un descanso que puedan necesitar a lo largo de la mañana.

Actividades lúdicas. La hora de la música, del baile, de los cuentos o de los disfraces está integrada perfectamente en el día a día del espacio educativo

Se potencia la observacion. El aula cuenta con un lugar especial donde se colocan objetos merecedores de observación, análisis o de una segunda mirada. Se potencias actividades donde se observan objetos curiosos en silencio.

Se potencia los valores de colaboración y compañerismo. Mediante juegos en los que el dar es tan importante como el tomar

Amor y respeto mutuo:   Tanto el educador como los padres parten del amor y del respeto como principios básicos en la comprensión del comportamiento de los niños. Es a través de la comprensión y la empatía que podemos garantizar una educación respetuosa y coherente con nuestros principios.

Integración con las familias.  El educador y las familias mantienen una relación directa y de total confianza por lo que respecta a la educación conjunta de los niños. Los padres participarán en todas aquellas decisiones importantes relacionadas con el proyecto.

Contacto permanente con la naturaleza. De modo directo mediante paseos programados por el campo con un educador donde se comentan las pautas de la naturaleza y se observa su lenguaje, mediante contacto y trabajo semanal con el huerto orgánico a disposición de “la Llave de Oro” y mediante la observación de objetos fruto de la naturaleza en el aula.

Anuncios